Cafeterías y panaderías
Mucha transacción pequeña en poco tiempo, y dos formas distintas de cobrar: la panadería despacha y cobra de una, la cafetería deja la cuenta abierta hasta que el cliente se va.
Tiendas de barrio y minimercados
Cientos de referencias que entran y salen todos los días, compradas a varios proveedores y vendidas de a una. Las existencias se mueven más rápido de lo que alcanzan a anotarse.
Papelerías y misceláneas
Catálogo amplio y disperso, con productos que se parecen entre sí y precios que cambian sin aviso. Equivocarse al cobrar no es descuido: es que nadie recuerda doscientos precios.
Talleres y negocios de arreglos
El cliente deja algo y vuelve días después. En medio hay un trabajo en curso, una parte ya cobrada y alguien que llama a preguntar si ya está listo.
Negocios que atienden en mesa
Quien atiende no está en la caja. Con la app Android el pedido se toma desde un celular, donde está el cliente, y llega al POS sin que nadie camine con un papel.
Dueños que quieren dejar el cuaderno
Años anotando en papel, en Excel o con una caja registradora que solo suma. Funciona hasta que hay que responder cuánto se vendió el mes pasado, o cuánto queda de algo.